3º.- Se introducen las otras tres varas formando una cruz. Acto seguido se cogen tres varas finas de tejer y se introducen transversalmente a las tres varas metidas para formar la cruz.
4º.- Se sujetan los extremos de las varas del fondo y las varas de tejer con una mano. Se empieza a
entrelazarlas, una por debajo y otra por encima, alrededor de las varas del fondo con toda la firmeza
posible.
Soy artesano con un pequeño taller, en Málaga, donde realizo mi trabajo en mimbre, rejilla, caña, anea y cuerda.
domingo, 26 de abril de 2015
sábado, 25 de abril de 2015
A TENER EN CUENTA:
Si se rompe una vara se corta, se coge otra de similar grosor y se inserta junto al roto. Se empuja el nuevo para introducirlo bien en la estructura.
En todos los trabajos de cestería las varas de tejer se unen parte gruesa con parte gruesa y parte fina con parte fina. Esto proporciona una textura uniforme a toda la superficie.
Ya lo tenemos todo preparado para comenzar la primera fase de la cesta, que será el fondo.
EL FONDO
1º.- Se cortan seis varas gruesas de unos 23 cm. Procuramos escogerlas con una curvatura natural que permita dar al fondo la forma de plato invertido
2º.- Se rajan tres varas por el centro con el cuter o navaja y se inserta por la ranura el punzón
RINCON DEL
ARTESANO
Vamos a
realizar una cesta de 30 cm de ancho y 23 cm de alto, aproximadamente, de
mimbre.
El mimbre
lo podemos conseguir de dos formas: saliendo al campo a cortarla o
comprándola
en tiendas especializadas. Si vamos a cortarla elegimos el mes de marzo,
que es su
época de corte.
Una vez
cortada, le quitamos la piel y la dejamos secar unas 48 horas. Si por el
contrario
la
compramos, nos la podemos encontrar de dos tipos: una de color marrón y otra
blanca
o natural.
La de color marrón se obtiene cociéndola con la piel, el tanino de ésta
impregna
la vara
dándole el color. La blanca o natural se obtiene quitándole la piel y dejándola
secar.
Ambos procesos se realizan con el mimbre en verde. En el mercado lo podemos
obtener de
las medidas y grosores que queramos.
Una vez
obtenido el material tenemos que mojarlo para que se vuelva flexible, con dos
horas
puede ser suficiente. Una vez mojado lo envolvemos en una manta para que el
material
" sude" y poder conseguir mayor flexibilidad. A continuación
seleccionamos las
varas para
el fondo, la pared y el asa.
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